Tierra: un oasis en el universo

El Dr. Hans Zinnecker, astrofísico e investigador asociado de la Universidad Autónoma de Chile, aparece en un estudio publicado en PLOS Biology con los 100 mil científicos -de un universo de casi 7 millones- con mayor actividad e impacto a nivel mundial (top 1% aprox). Retirado y viviendo en La Aurora de Curacaví sigue publicando, aunque con intenciones también de hacer divulgación, «si más personas supieran lo maravilloso y único que es tener vida en la Tierra considerando las condiciones adversas del universo, quizás ayudarían más el planeta» señala.

Hans Zinnecker y un modelo del avión telescopio SOFIA

 «Es un honor que reconozcan mi trabajo» señala Hans Zinnecker sobre la noticia de estar entre los seleccionados en el estudio de la Universidad de Stanford. Para el investigador que Chile esté entre los 50 países con mayor presencia del ranking significa que «Chile está en el mapa», al menos en astronomía, su área de experiencia. 

«En los años 70 y 80 muchos astrónomos extranjeros vinieron a Chile a construir y utilizar los primeros telescopios en el norte del país (Tololo, La Silla), debido al casi perfecto cielo despejado. El contacto de estos extranjeros con los primeros astrónomos chilenos, que en esos tiempos era un pequeño grupo, motivó a nuevas generaciones de chilenos a estudiar e investigar la astronomía.»  

«Muchos investigadores chilenos fueron a estudiar o trabajar a Estados Unidos y Europa, generando conexiones y colaboraciones internacionales que hicieron conocido el país. Además, ellos regresaron y armaron sus propios equipos, siempre en contacto con otras latitudes», comenta el astrofísico oriundo de Alemania. «Esto ha seguido creciendo gracias a la llegada de los grandes telescopios, de clase 8 metros (VLT y GEMINI, entre otros).»  

Sobre por qué es tan citado, el investigador señala que se debe por las características de la astronomía, «permite que las ideas fundamentales se mantengan vigentes por muchos años. Los resultados de mi tesis de 1981 (sobre el origen de la masa de las estrellas) todavía son citados, porque la astronomía permite hacerse preguntas y plantear posibles respuestas a grandes interrogantes, que siguen vigentes a pesar de los años» concluye.  

Considera que «no es fácil escribir papers académicos al inicio de la carrera. Al principio, lograba producir 2 o 3 artículos por año, lo que fue aumentando a 10 por año en las décadas subsiguientes llegando a publicar más de 200 papers validados, muchos de los cuales son citados con frecuencia hasta el día de hoy. También, he contribuido en más de 250 conferencias internacionales en mi carrera y fui invitado a escribir una docena de resúmenes en mi campo de investigación. Mis áreas de investigación se centraron en la formación de estrellas binarias de alta y baja masa, incluyendo modelamiento del origen de las masas estelares. Fui director del departamento de formación de estrellas en el Instituto de Astrofísica de Potsdam en Alemania por 15 años (1995-2010). Los últimos años (2010-2016) estuve involucrado en cargos de alto nivel en NASA-Ames, California como representante alemán del proyecto SOFIA con una concentración importante en el ámbito administrativo, por lo que mi tasa de publicación decreció, pero en total tengo casi 600 publicaciones científicas como autor o co-autor» analiza sobre los niveles de publicación que le permitieron aparecer en el ranking.  

Hans Zinnecker estuvo los últimos años laborales como Director Suplente de Operaciones de la Misión Científica del Observatorio Aerotransportado SOFIA (por sus siglas en inglés), donde dirigió el departamento científico que seleccionaba las propuestas más prometedoras para el gobierno de Alemania. SOFIA es el proyecto internacional de mayor importancia astronómica entre Estados Unidos de América (NASA) y Alemania (DLR).  

Llega a la Universidad Autónoma de Chile por coincidencia. La Dra. Natalia Inostroza conoció al Dr. Hans Zinnecker en el Observatorio Cerro Calán, mientras él visitaba a un colega. Natalia lo había escuchado hablar sobre su retiro y decidió contactarlo. «Para sorpresa mía, Natalia me contactó por email y me ofreció unirme para formar el “Núcleo de astroquímica y astrofísica” (NAQAF)». En ese instante Hans, quien venía de 6 años en SOFIA donde aprendió espectroscopia molecular en el infrarrojo, submilimétrico, reconoció la oportunidad de contribuir al desarrollo de la astroquímica en Chile. Tiene una gran afinidad con el país como astrónomo y personalmente. Vino a Chile muchas veces desde 1986 para hacer observaciones astronómicas en la ESO y hace seis años está casado con la chilena Andrea Lagarini a quién conoció en una visita a ESO el 2003.  

«La Universidad Autónoma me ha acogido muy bien, en ese sentido quiero agradecer la confianza y el apoyo de todo el equipo, y particularmente al Dr. Iván Suazo, Vicerrector de Investigación y Doctorados quien me recibió muy amablemente» señala. «Es interesante trabajar complementando posturas, yo soy astrofísico y Natalia es astroquímica, lo que permite ampliar mucho las líneas y áreas de investigación» comenta Hans Zinnecker sobre su trabajo en la universidad.  

La pandemia ha cambiado un poco su día a día, pero también le ha permitido retomar contacto con antiguos colaboradores y maestros. «Todo el mundo está online, lo que tiene sus ventajas», le han recomendado interesantes libros y ha tenido tiempo para planear algunas ideas que se acercan al mundo de la divulgación».  

«Tengo ganas de publicar un libro para niños para describirles la belleza del universo. Por otra parte, también me gustaría escribir para políticos y tomadores de decisión porque siento que ellos no comprenden con claridad lo compleja que es la creación de nuestro ecosistema en el planeta Tierra, debemos comprender que somos un oasis dentro de un universo hostil (como un jardín en el desierto).  Si lo entendieran, las decisiones políticas serían más contundentes. Debemos entender que el grosor de nuestra atmósfera es muy frágil, solo consta de aproximadamente 8 kilómetros, imagínate lo frágil que es».

«Cada persona en este planeta debería tomarse 5 minutos para escuchar la famosa frase de Carl Sagan (1990) La tierra – El punto azul pálido.» https://youtu.be/Ot_FWE0GnAU.

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