Pasivos ambientales mineros y transición energética

Publicado : 30 noviembre 2023

Chile es el principal productor de cobre a nivel mundial, mineral que es fundamental para el proceso de transición energética (electromovilidad, almacenamiento de energía, energías de baja emisión o redes eléctricas). Se calcula que entre 2020 y 2030 la demanda mundial de cobre aumentará de 26,9 millones a 33,5 millones de toneladas (Jones et al., 2021). En Chile, se proyecta que la producción de cobre se incremente en un 20,7% hacia 2030, lo cual significaría alcanzar una producción de alrededor de 7 millones de toneladas (COCHILCO, 2019). Aumentar la producción también incrementará la generación de desechos mineros, principalmente de relaves. COCHILCO estima que, a partir de 2030, la explotación minera de cobre genere alrededor de 1.000 millones de toneladas de relave anuales o más (COCHILCO, 2022).

Dra. Julieta Godfrid. Investigadora de la Universidad Autónoma de Chile
En el escenario de transición energética y aumento de la demanda internacional de cobre, es clave atender un problema fundamental vinculado a la producción minera que son los pasivos ambientales mineros (PAM). Los PAM son aquellas instalaciones, efluentes, emisiones, restos o depósitos de residuos que se generaron en el pasado por el cierre inadecuado o el abandono de faenas mineras. La existencia de pasivos mineros puede impactar negativamente sobre el suelo, sobre el agua, sobre la calidad del aire y en consecuencia constituyen un riesgo potencial para la salud de las poblaciones, y los ecosistemas.
 
En Chile existen 5422 faenas mineras abandonadas o inactivas. Estas se concentran principalmente en cuatro regiones del país: 44,26 % en Atacama; el 22,52% en Coquimbo; el 9,87% en Antofagasta el 8,96% en Valparaíso (SERNGAEOMIN, 2019). Para analizar la problemática de los PAM en Chile se llevo a cabo una investigación dirigida por la Dra. Julieta Godfrid (Universidad Autónoma de Chile); Mg. Pamela Poo Cifuentes (Fundación ECOSUR); Dr. Tomás Palmisano (CONICET- UBA) y Mg. Claudia Fuentes Pereira (FUNDACIÓN ECOSUR).
 
El estudio analiza los PAM desde cuatro dimensiones: económica, legal, técnica y social. En cuanto a la dimensión social, el estudio plantea que la existencia de PAM en el país constituye un motivo de preocupación fundamental entre las poblaciones que viven próximas a zonas con presencia de infraestructura minera abandonada o cerrada inadecuadamente.
 
Una de las principales preocupaciones sociales relevadas tiene que ver con la salud, vivir en una zona próxima a faenas abandonadas es percibido como fuente de contaminación y perdida de calidad de vida. Asimismo, los ciudadanos experimentan temor e incertidumbre respecto de los efectos que puede generar vivir próximos a PAM, ya que manifiestan que desde las instituciones públicas no se les ha provisto de suficiente información. Entre los entrevistados para el estudio, manifestaron recurrentemente que el problema de los pasivos no ha sido suficientemente abordado por la institucionalidad pública. Los entrevistados manifestaron descontento y frustración respecto del accionar de las autoridades estatales de carácter nacional y subnacional respecto de la problemática de los pasivos ambientales mineros. 
 
La investigación propone que es fundamental avanzar hacia una política integral de gestión de PAM en la cual se incluya la dimensión social y se incorpore la participación de la ciudadanía.
 
Bibliografía
COCHILCO (2019). Proyección de la producción de cobre en Chile 2019 – 2030. COCHILCO (2022). Monitoreo del estado de los relaves mineros en Chile.
SERNAGEOMIN (2019). Catastro de faenas abandonadas. https://www.sernageomin.cl/investigacion-de-faenas-abandonadas/ Jones, B.; Acuña, F. y Rodríguez, V. (2021). Cambios en las demandas de minerales. Análisis de los mercados del cobre y el litio y sus implicancias para los países de la región Andina. CEPAL
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