Desarrollo y contaminación en Chile


  
Dr. José Manuel Cansino
Dr. José Manuel Cansino
Profesor asociado de la Universidad Autónoma de Chile y Catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla (España)

23 de octubre 2019

2016 es el año más reciente para el que se dispone de datos oficiales sobre la emisión de gases contaminantes en Chile. El último dato de emisiones de dióxido de carbono equivalente las cifra en 85,29 millones de toneladas, una cantidad pequeña vista desde el conjunto del planeta, pero con un ritmo de crecimiento preocupante a pesar de los esfuerzos desplegados para reducir las emisiones.

La tasa de crecimiento de estos gases (que engloban a los seis contaminantes responsables del efecto invernadero) fue del 5 por ciento, mientras que la economía Chile, ese mismo año sólo creció al 1,6 por ciento. Los expertos denominan a esta situación en la que la contaminación crece a un ritmo más rápido que la propia economía, situación de acoplamiento fuerte y es un escenario altamente preocupante. De hecho, sólo en el año 2014 las emisiones contaminantes en Chile disminuyeron. La tendencia fue interrumpidamente creciente desde 2009.

¿Qué agenda tiene Chile en materia de mitigación o reducción de emisiones de gases de efecto invernadero? Como muchos otros países, Chile estableció su compromiso en el Acuerdo de París de 2015 en términos de “intensidad de emisiones”, esto es, su objetivo es reducir las toneladas de CO2 equivalente que se emiten por unidad de Producto Interno Bruto (PIB) en millones de CLP$ 2011. Más específicamente, para 2030 estas emisiones debían ser un 30% inferior con respecto al nivel alcanzado en 2007.

En rigor, el compromiso chileno es de lograr una situación técnica en términos de lo que se denomina “desacoplamiento suave” entre emisiones contaminantes y crecimiento económico, es decir, basta que las tecnologías de producción y los hábitos de los hogares evoluciones hasta conseguir que el volumen de emisiones contaminantes aumente a un ritmo inferior al que lo hace la actividad económica. Para ser aún más claros, Chile no se ha comprometido a disminuir su volumen total de emisiones contaminantes sino a reducir las emisiones por unidad de producto.

La sensibilidad de la sociedad chilena a la contaminación ambiental es muy anterior a que el Cambio Climático apareciese en la agenda mundial. Esa preocupación se deriva principalmente de los elevados niveles de polusión que se dan en las grandes ciudades –principalmente en Santiago- pero también en los núcleos urbanos de las regiones del sur debido al uso intensivo que se hace de la leña para cocinar y, principalmente, para calefaccionar hogares y oficinas. La combustión incompleta de la leña libera gases muy nocivos para la salud pero, principalmente, micro partículas que quedan suspendidas en el aire.

A pesar de los esfuerzos que el país lleva desarrollando desde hace años a través de los planes de descontaminación y declaraciones de zonas saturadas de micropartículas, un estudio recientemente publicado en la revista Sustainability en el que he tenido el honor de participar muestra cuáles son las enfermedades que mayor impacto reciben de la contaminación. Estas enfermedades son la obstrucción pulmonar, las enfermedades coronarias, el infarto, el cáncer de pulmón, las infecciones respiratorias de vías bajas y la diabetes mellitus.

¿Qué agenda tiene Chile en materia de mitigación o reducción de emisiones de gases de efecto invernadero? Como muchos otros países, Chile estableció su compromiso en el Acuerdo de París de 2015 en términos de “intensidad de emisiones”, esto es, su objetivo es reducir las toneladas de CO2 equivalente que se emiten por unidad de Producto Interno Bruto (PIB) en millones de CLP$ 2011. Más específicamente, para 2030 estas emisiones debían ser un 30% inferior con respecto al nivel alcanzado en 2007.

Dr. José Manuel Cansino

Profesor asociado de la Universidad Autónoma de Chile y Catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla (España)



Dr. José Manuel Cansino
Dr. José Manuel Cansino
Profesor asociado de la Universidad Autónoma de Chile y Catedrático de Economía de la Universidad de Sevilla (España)

23 de octubre 2019