Terapias para niños con necesidades educativas especiales

El establecimiento educacional junto con los profesionales incluido el fonoaudiólogo, tienen un rol relevante en aquellos niños y jóvenes que presentan necesidades educativas especiales transitorias o permanentes, ya que reciben apoyos terapéuticos adecuados para su aprendizaje. Sin embargo, esta intervención que comúnmente se realizaba se manera presencial, deberá esperar a que la crisis sanitaria de tregua y por lo pronto la Teleterapia abrió un nuevo rumbo de intervención de diferentes disciplinas. Serán los padres y madres quienes, con los recursos presentes en el hogar, deberán desarrollar a través de rutinas diarias intencionadas, estimular el aprendizaje de diferentes áreas que así lo ameriten en sus hijos.

Pero ¿cómo pueden los tutores, padres y madres, tíos o hermanos mayores, garantizar que las situaciones de interacción que ellos logren sean eficientes y obtengan buenos resultados? Desde esta interrogante surgen los programas de entrenamiento para padres o comúnmente conocidas como intervenciones familiares que hoy, sin querer, se han convertido en una guía fundamental para encaminar el proyecto educativo desde casa. Son los profesionales quienes tienen la gran responsabilidad de capacitar a estas familias y desarrollar en ellas competencias que generen la estimulación adecuada.

¿Qué necesitamos para que ese programa obtenga reales beneficios? Primero; las sesiones que puedan realizarse vía online o presencial, deben estar enfocadas en entregar las estrategias necesarias para abordar la relación con los niño/as; entregando desde aspectos teóricos básicos como formas de relacionarse con su hijo, hasta los más complejos como estrategias en el caso de los fonoaudiólogos, para mejorar lenguaje en casa.

Debemos incluir una duración de doce sesiones de entrenamiento con los padres para enfocar y cimentar los pilares básicos de la enseñanza esperada, de forma regular y planificada. Es fundamental tener claro los aspectos que se van a trabajar, para que los tutores no desenfoquen el objetivo de intervención o educativo, al momento del abordaje del proceso en los niños. La comunicación debe ser directa para resolver sin filtros las inquietudes y dudas, totalmente entendibles, dentro de este nuevo camino.

No olvidemos que esta realidad en algún minuto pasará, y, volveremos a la rutina. Por eso es tan necesario que los padres no se queden solos en este nuevo rol, deben ser capacitados por los profesionales, sin embargo, deben entender que son ellos los que movilizan el aprendizaje y los avances de sus hijos en cualquier situación y de manera específica en la primera infancia.

Es prioritario experimentar un empoderamiento con bases, que sustenten su rol porque de esta manera, el impacto que generarán en el desarrollo de sus hijos será positivo.

Necesitamos más que nunca a familias activas, sin miedos, porque lo que Uds. enseñen a sus hijos generará un aprendizaje significativo y duradero para toda su vida.

Claudia Guajardo, Carla Figueroa y Zarhi Marín, Carrera de Fonoaudiología, Facultad Ciencias de la Salud, Universidad Autónoma de Chile


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