Sociedad sostenible

La hora de la naturaleza es el lema elegido este año para el Día Mundial del Medio Ambiente. Tal y como informa la ONU en su web, sin la naturaleza no sería posible la vida en el planeta, de ahí la relevancia de concienciar a la población a valorar la biodiversidad, fomentando y reforzando la necesidad de generar políticas de desarrollo sostenible.

Dr. Roberto Moreno. Director Centro de Investigación Multidisciplinario de La Araucanía (CIMA) de la Universidad Autónoma de Chile

Las imágenes durante el confinamiento humano con ciudades en las cuales animales silvestres pasean con tranquilidad, ríos y lagos recuperando su claridad, ciudades menos contaminadas y otras maravillas como la visualización de fauna que parecía extinta. Todas estas situaciones demuestran el grado de presión que hemos estado ejerciendo a nuestra biodiversidad en estas últimas décadas y como ella está luchando por mantenerse y por continuar allí junto a nosotros prestando servicios ecosistémicos invaluables para la vida humana.  

Hasta ahora, los acuerdos de Río, el protocolo de Kyoto, los ODS y las reuniones COP son acciones que van en ese camino pero que no terminan de permear fuertemente en las políticas de los países. Una sociedad es sostenible cuando se preocupa de sus problemas actuales y futuros, dando soluciones que mantengan la calidad y diversidad de los recursos naturales a nuevas generaciones. Tenemos que pasar de las buenas intenciones a realmente ser un país con planificación territorial acorde, ciudades saludables y turismo respetuoso, todos conceptos que escuchamos permanentemente y que muchos acusan apoyar, pero que aún no se ve reflejado en nuestras políticas y acciones.  

Se necesita del apoyo político, empresarial y de la sociedad civil sino la tarea de sostenibilidad quedará abocada sólo al Ministerio del Medioambiente y con muy poca fuerza en el sistema global de desarrollo de Chile. El artículo 19 N.º 8 de la Constitución asegura: “a todas las personas: El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación. Es deber del Estado velar por que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la Naturaleza.” Es claro que las leyes deben mejorar y ser más firmes en la misión de asegurar nuestro derecho constitucional a un ambiente libre de contaminación y a la preservación de nuestra naturaleza. Pero vamos en el camino correcto, continuemos apoyando, exigiendo y siendo parte a todo nivel de un Chile sostenible.


Carta publicada en: La Segunda y El Diario de Atacama

 

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