Modelo predictivo de ruido urbano

La contaminación acústica debe considerarse para lograr ciudades sostenibles porque los niveles actuales de exposición al ruido ambiental suponen un riesgo considerable para la salud y la calidad de vida de los ciudadanos.

«El ruido de la ciudad es una pieza clave en nuestra calidad de vida, la exposición constante puede afectar tanto la salud física como psicológica, además de nuestra capacidad para aprender y comunicarnos» señala el Dr. Guillermo Rey, investigador de la Universidad Autónoma de Chile y autor principal de un paper que analizó los niveles de ruido en Talca y Valdivia.  

La investigación registró las características urbanas y niveles sonoros en 150 calles de ambas ciudades chilenas, para analizar la relación entre tipos de variables y poder desarrollar modelos urbanos para la predicción de niveles de ruido.  

«Las variables urbanas relacionadas con la ubicación de la calle, el uso del suelo urbano, la geometría de la calle, el control del tráfico vial y el transporte público y privado mostraron una alta correlación con los niveles de ruido» comenta el investigador.  

Se desarrollaron modelos utilizando estas variables para la predicción del ruido, pudiendo explicar la variabilidad del ruido urbano en un 71% y un 73%, en Valdivia y Talca respectivamente. Estos modelos pueden ser una herramienta útil para que los urbanistas implementen planes de acción relacionados con la contaminación acústica.  

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que los niveles diurnos superiores a 55 dB producen graves molestias y los niveles nocturnos superiores a 45 dB producen trastornos en el sueño. El 73,3% y el 81,3% de las calles medidas en Talca y Valdivia respectivamente, superan el nivel sonoro diurno.  

«La contaminación acústica ocupa el segundo lugar como factor de estrés ambiental, provocando efectos nocivos cardiovasculares, auditivos, cognitivos y psicológicos. Cualquier posible planteamiento de mejora pasa necesariamente por un conocimiento de la situación acústica presente» puntualizó el investigador.  

Los modelos urbanos desarrollados en una ciudad podrían, por tanto, ser utilizados en otras similares y convertirse tanto en herramienta para la planificación urbana como en inputs para tomadores de decisión que les permita implementar planes de acción en materia de contaminación acústica.  

En este sentido, una de las medidas para reducir los niveles de ruido es la regulación del tráfico en las ciudades. Sin embargo, para que medidas como esta sean efectivas, es importante saber con certeza que áreas de la ciudad tienen los problemas más serios antes de definir las acciones para la reducción del ruido urbano.  

«Es un resultado muy novedoso pues a diferencia de otros estudios nacionales e internacionales abre la vía de la estimación del ruido urbano a partir de variables exclusivamente urbanísticas» finaliza el investigador. El trabajo es parte del proyecto FONDECYT Nº 1180547.

Menú
X