Pobreza y pandemia

La cuarentena obligatoria en Alto Hospicio es una medida de salud esperada y lógica dado el aumento de contagios de la región. Sin embargo, ¿cómo manejar el encierro cuando al mismo tiempo confluyen otros problemas como trabajo precario, alto porcentaje de migración en estado de vulnerabilidad y escasos recursos? ¿Cómo protegerse sin acceso a agua potable? ¿Cómo obtener dinero sin poder vender productos en las ferias libres? Finalmente, ¿en qué condiciones se puede enfrentar una pandemia en una comuna con 31 campamentos y tomas de terreno que no cuentan siquiera con un suministro regular de electricidad?

Dra. Andrea Avaria, doctora en antropología e investigadora de la Universidad Autónoma de Chile

Los gobiernos regionales en este contexto tienen mucho que hacer, la cuarentena requiere de apoyo directo y concreto: agua, comida y asistencia sanitaria. Además, es necesario el acercamiento de las autoridades y lo/as profesionales a los distintos espacios de relevancia social como escuelas, centros de salud y otros, acompañando a la comuna en estos difíciles momentos. La información requiere ser pertinente, adecuada a las diferencias de edad, género y culturas.

Son las crisis como ésta las que evidencian la necesidad de descentralizar, territorializar, reconocer y apoyar a las organizaciones que tiene la misma comunidad. No hay cuarentena efectiva sin dinero para alimentarse y sin agua para lavarse las manos. La pandemia ha hecho más evidente las desigualdades, la pobreza más extrema y la necesidad de reconstruir un país más justo, descentralizado y respetuoso de los conocimientos locales.

Carta publicada en: La Estrella de Iquique
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