Después de la Pandemia

Durante este año 2020 hemos sido testigos de una de las experiencias más catastróficas y devastadoras de los últimos tiempos experimentadas a nivel mundial, el covid-19, un virus de características mortales para quienes tenían enfermedades de base como hipertensión, diabetes, obesidad, y para los adultos mayores se convirtió en el manto de la muerte.

Paola Cortes Reyes Profesora de Educación Técnica y Formación Profesional. Área de Salud. Licenciada en Educación U.C.S.H

Si bien todos los seres humanos hemos visto hipotecada la libertad, debiendo quedarnos en casa para evitar los contagios como lo plantea la (O.M.S, y el Minsal), con la esperanza que un día acabe el contagio y podamos recurar la tan anhelada “normalidad”, pero en realidad nada será igual, desde ya debemos preparar a la población de que esa llamada normalidad no será la misma que antes. Escribo esta columna para proponer un trabajo sobre “re-educación” donde todos los profesionales, tanto de la salud como de la educación participemos de una re-educación partiendo desde los niños hasta los adultos.
 
Aprendiendo a vivir post-pandemia
Volver a aprender a dormir, sí bien la tecnología ha sido el mejor aliado de esta pandemia, sin el control debido también es un gran enemigo, los más pequeños hacen un uso exagerado de los aparatos tecnológicos como por ejemplo el celular y sí así tan simple como volver a adquirir el habito del sueño a las horas debidas, para que nuestros cuerpos vuelvan a recuperar el resto de los hábitos que sin el orden del sueño es imposible establecer.
 
El hábito de comer saludable, despertar a una hora donde podamos desayunar y darnos el tiempo de esperar la siguiente comida, debido a la pandemia en muchos hogares se está pasando por alto esta comida siendo esta una de las más importantes del día.
 
Sabemos que las condiciones económicas que deja como resultado esta pandemia son pésimas para el bolsillo de los sectores más vulnerables y esto complica el cumplimiento de la alimentación básica alterando de sobremanera la pirámide de necesidades de un ser humano.
 
Volver a aprender a compartir
Como será nuestro nuevo compartir después de la pandemia, cuanto nos llevara querer abrazarnos o recuperar el tan simbólico beso en la mejilla al saludad a otros.
 
Aprender a ir a la escuela otra vez
Como adaptar a los niños y jóvenes al antiguo ritmo de las escuelas y como estas están preparadas para aprender a integrar las tics en el aula, ya que los niños y jóvenes vieron que se podía llevar a cabo este tipo de educación en línea, necesariamente las escuelas deberán integrar las tics como estrategia didáctica en el aula y tendremos que aprender a entregar conocimientos utilizando estas herramientas para mantener un ritmo de estudio que no altere la integración paulatina de los jóvenes a clases.
 
Volver a mirar el mundo
Si algo bueno trajo consigo esta pandemia fue que los humanos comenzamos a ver el mundo con otros ojos, extrañando la playa, las áreas verdes o simplemente ver a los pajaritos revolotear, cambio el lente con el que comúnmente mirábamos el mundo, valorar el tiempo en casa, ver que éramos capaces de solucionar problemas sin ayuda de nadie más en casa.
 
Definitivamente es lo rescatable de esta pandemia.
Menú
X