Método Alba: reconocer las emociones a través del cuerpo

El Método Alba es un medio para trabajar con las emociones mediante acciones corporales precisas. Se basa en estudios psicobiológicos sobre la alegría, miedo, rabia, tristeza, erotismo y ternura. Cada una está asociada a un patrón específico de respiración, expresión facial y postura. El investigador Juan Pablo Kalawski, de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de Chile sede Temuco, recientemente publicó un estudio que analiza esta técnica.

Es un método de inducción, modelación y vivencia de las emociones desde patrones respiratorios y posturales. Hoy se utiliza en diversas áreas, que van desde la formación de actores hasta el coaching en empresas, pasando por la psicoterapia. «Nosotros no podemos controlar los latidos del corazón ni la secreción de hormonas, pero sí podemos controlar nuestra respiración, la expresión facial y postura. A veces esto puede ser difícil, pero es totalmente posible» comenta el académico de psicología Juan Pablo Kalawski.

Esta herramienta nació en los años setenta, en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, donde, midiendo los parámetros físicos de estados emocionales, Susana Bloch y Guy Santibáñez descubrieron la existencia de un patrón fisiológico diferente para cada una de las emociones básicas del ser humano, que ellos definieron como seis: alegría, pena, rabia, miedo, ternura y erotismo. Luego, Bloch, Santibáñez y el director de teatro Pedro Orthous comenzaron a enseñar estos patrones a actores. «Lo que descubrieron fue que, si alguien sigue las instrucciones de forma precisa, llega a sentir la emoción que corresponde a esas acciones. Entonces más que fingir la emoción, la persona la siente. Desde entonces, el método se ha usado con mucho éxito para ayudar a actores a expresar emociones. Alba desarrolla la inteligencia emocional, lo que en realidad es útil en cualquier ámbito del quehacer humano» analiza Juan Pablo Kalawski.

Juan Pablo Kalawski, de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de Chile sede Temuco

«La respiración hace a la emoción algo dinámico. La mayoría de nosotros puede, por ejemplo, fingir una expresión facial de rabia. Pero para un actor eso no es suficiente. El espectador va a ver la cara de rabia, pero va a parecer falsa, ¡porque lo es! Lo que falta es el componente dinámico que está dado, en gran parte, por la respiración. Y una vez que la respiración de la emoción está presente, la emoción misma surge espontáneamente. Pero cuando termina la escena, obviamente el actor no puede seguir enojado. Para eso sirve la técnica de salida de la emoción, que se basa también en la respiración» comenta el especialista.

El profesor Kalawski estudió el método con Susana Bloch y lleva décadas enseñándolo y aplicándolo. Acaba de publicar una revisión bibliográfica de la temática, llegando a algunas conclusiones. «Científicos han criticado la pertinencia de la clasificación, diciendo que la ternura y el erotismo no son emociones. Sin embargo, estudios más recientes sugieren que sí lo son. Desde mi punto de vista, hay más emociones que deberían ser incluidas, tales como la curiosidad y la vergüenza. Sin embargo, para Susana Bloch éstas son combinaciones de otras emociones. También es importante tener en cuenta que el Método Alba no es en sí un método de actuación ni de psicoterapia, sino que una herramienta que puede ayudar en estas actividades» finaliza.
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